24 oct 2011

Variaciones

Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.

Romance Sonámbulo,
Federico García Lorca

1.

Por los márgenes del tiempo
se me derrumba la casa,

mi habitación en el cielo
vuela ya, desmenuzada.

Las ventanas, una ruina
astillada por el viento.

Los dientes, la puerta rota
donde se rasgan los verbos.

Saltan muebles en pedazos,
flotan jirones de sábanas,

huesos y polvo en el aire
bailando la madrugada

por los márgenes del tiempo
que mañana será nada.

2.

Que mañana será nada
con el cuello transparente.

Que mañana será nada
donde no hay ecos ni gente.

Mi casa rota, mi casa
que no recuerda mi voz.

Por los márgenes del tiempo
mi vida se resbaló.

Se me derrumbó la casa.
La historia no se escribió.

Viento frío por el cráneo,
y la bóveda y lo blanco.

3.

Con la lengua bifurcada
ir cavando por la tierra.

El cielo lo parte el rayo
y mi cráneo la tormenta.

Cae el tiempo por el margen
de una página vacía.

En el centro sólo ausencia,
el fantasma de mi casa.

Mi habitación se hizo añicos
bajo el peso de la historia.

Mis ventanas se quebraron,
rodaron piedras y dientes

que mañana serán nada,
ponientes y madrugada.

2 oct 2011

La grieta

La lámpara se apaga liberando los sueños
sólo rozar el cráneo la almohada.

La superficie es fina, un cristal quebradizo
donde es fácil hundirse, placentero y terrible.

Un chispazo imprevisto sacude las sinapsis.
La corriente epiléptica revoluciona el mundo.

Un momento, una esquina, el silencio, la sombra.
Por esa grieta escapa el universo entero.

Miradas al cruzarse desatan cataclismos.
En fuego y sangre hierven los deseos de lava.

Lo que era sólo uno, nítido y rectilineo,
en un segundo eternamente es oceánico.

Unas notas delgadas, largos versos sin rima
se desbordan fluyendo en cantatas celestes.

Vuela huyendo la enferma, con los dedos persigue
la cascada de luz más allá de su cama.

Mar de septiembre

Iridiscencias, fuego,
hielo y destellos.

El pez vuela en el aire,
pájaro en el agua.

Luna nueva la tarde,
veranillo de otoño.

Las corrientes se cruzan
sobre el vientre dorado

mientras floto desnuda
entre duna y cristales.

Bajo mi piel delgada
reventará este mundo

una vez y otra vez
como uva madura.